sábado, 1 de agosto de 2020

Ejercicio 22: Ser-consciencia de ser-felicidad de ser (Saccidananda)


Ejercicio 22
Ser-consciencia de ser-felicidad de ser         (Saccidananda)






Pocas expresiones de la sabiduría universal podrían transmitir mejor, a través de la palabra, la vivencia inefable de la Realidad, que esta que la rica tradición hindú nos ofrece: la Realidad es, a la vez, Ser-Consciencia de Ser-Gozo de Ser (Saccidananda). Te la propongo en el ejercicio de hoy a manera de mantra, o mejor, de Koan, para tu meditación:

-          Respiraciones profundas y consciencia corporal.

-          Respirando suavemente, lleva la atención, una vez más, al lugar del corazón (o corazón de la derecha), y desde este “lugar” ensancha los límites de tu yo, con hacías ya en el ejercicio anterior, hasta el infinito. Si la mente está en silencio, permanece así, pero si todavía emite pensamientos, puedes darle esta Palabra que de adentrará más y más en la Realidad que ultrapasa toda palabra: SACCIDANANDA… SACCIDANANDA… SACCIDANANDA… SAT… SAT… SAT… CIT… CIT… CIT… ANANDA… ANANDA… ANANDA….


Ser… Consciencia… Felicidad… Ser…. Consciencia…. Felicidad… Ser… Consciencia… Felicidad…




RECUERDA: periódicamente, voy presentando nuevos ejercicios en la Página Principal del blog. Paralelamente, y para tenerlos disponibles juntos, los voy dejando en la página DESPIERTO Y ATENTO.


























sábado, 25 de julio de 2020

Cuento 26: El destino en una moneda




EL DESTINO EN UNA MONEDA

El gran general japonés Nobunaga decidió atacar,
a pesar de que sólo contaba con un soldado
por cada diez enemigos.
Él estaba seguro de vencer, pero sus soldados abrigaban muchas dudas.

Cuando marchaban hacia el combate,
se detuvieron en un santuario sintoísta.
Después de orar en dicho santuario,
Nobunaga salió afuera y dijo:
«Ahora voy a echar una moneda al aire.
Si sale cara, venceremos; si sale cruz, seremos derrotados. El destino nos revelará su rostro».

Lanzó la moneda y salió cara.
Los soldados se llenaron de tal ansia de luchar
que no encontraron ninguna dificultad para vencer.

Al día siguiente, un ayudante le dijo a Nobunaga: 
«Nadie puede cambiar el rostro del destino».

«Exacto», le replicó Nobunaga
mientras le mostraba una moneda falsa

que tenía cara por ambos lados. 




sábado, 18 de julio de 2020

Bienaventuranzas


Pablo d'Ors
Bienaventuranzas




















Bienaventurados los que se vacían
de pensamientos, imágenes y sentimientos,
porque ellos serán llenados por Dios.

Bienaventurados los que aprenden a estarse quietos,
porque descubrirán la fuerza de Dios
que se mueve en su interior.

Bienaventurados los que se cultivan por dentro,
porque quedarán limpios de toda sombra
y actuarán con libertad.

Bienaventurados los hambrientos de ser,
puesto que sólo ellos alcanzarán
la auténtica humanidad.

Bienaventurados los compasivos,
pues han comprendido que el destino
de cualquier persona es el propio.

Bienaventurados los silenciosos,
puesto que han descubierto
su verdadero hogar.

Bienaventurados los pacificados,
porque darán al mundo
lo que el mundo realmente necesita.

Bienaventurados los orantes,
porque han comprendido que si nos preocupamos
por las cosas de Dios,
Él se preocupa por las nuestras.

Bienaventurados vosotros cuando os reprochen
que huis del compromiso
para retiraros a vuestra soledad.

Yo os digo que vuestra recompensa
será grande en este mundo,
pues lo veréis en su verdadero color.

sábado, 11 de julio de 2020

Stop 26







Nada de pensamiento,
nada de reflexión,
nada de análisis, 
nada de cultivarse,
nada de intención:
deja que se resuelva solo.

Budismo tibetano

sábado, 4 de julio de 2020

Ejercicio 21: Expansión-contracción de consciencia

Ejercicio 21
Expansión-contracción de consciencia



Este ejercicio se basa, simplemente, en el hecho que entrar en el silencio profundo supone expandir la consciencia de sí mismo sin ponerse límites, cosa a la que no estamos demasiado habituados, por el hecho de que normalmente nuestra consciencia se encuentra limitada por el ámbito del propio cuerpo, de las propias emociones y de los propios pensamientos, límites que marcan el espacio de un yo individual que se percibe como separado de los otros yo individuales. Este ejercicio pretende, pues, introducirnos directamente en esta realidad expandida. Procede así:

-          Respiraciones profundas y consciencia corporal…

-          Respirando suavemente, ponemos la atención en el lugar del corazón, a la derecha, donde señalamos para decir yo, y dirigimos esta atención hacia este yo psicológico con el que nos identificamos habitualmente…

-          Ahora imaginamos que este yo nuestro rompe los límites de nuestro cuerpo físico y comienza a expandirse… a expandirse… ultrapasando todo tipo de límites… hasta el infinito… abrazándolo todo… incluyéndolo todo… sin límites…


-          Permanecemos en esta consciencia todo el tiempo que deseemos, y cuando recuperamos la consciencia habitual, más marcada por los pensamientos, sentimientos y percepciones corporales, procuramos mantener despierta, simultáneamente, aquella consciencia expandida de que hemos disfrutado durante el ejercicio…





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sábado, 27 de junio de 2020

Cuento 25: La oración puede ser peligrosa






LA  ORACIÓN  PUEDE  SER PELIGROSA

He aquí una de las historias predilectas del Maestro de sufí Sa'di de Shiraz:

Cierto amigo mío estaba encantado de que su mujer hubiera quedado embarazada.
El deseaba ardientemente tener un hijo varón
y así se lo pedía a Dios sin cesar,
haciéndole una serie de promesas.

Sucedió que su mujer dio a luz a un niño,
por lo que mi amigo se alegró enormemente e invitó a una fiesta a toda la aldea.

Años más tarde, volviendo yo de La Meca,
pasé por la aldea de mi amigo y me enteré de que estaba en la cárcel.

«¿Por qué? ¿Qué es lo que ha hecho?», pregunté.

Sus vecinos me dijeron:
«Su hijo se emborrachó, mató a un hombre y salió huyendo. De manera que arrestaron al padre y lo metieron en la cárcel».


Es verdad que pedir a Dios insistentemente lo que deseamos es un ejercicio realmente loable. Pero es también muy peligroso.





sábado, 20 de junio de 2020

Me gusta o no



Como casi todo el mundo, también yo ando siempre persiguiendo lo que me agrada y rechazando lo que me repele. Estoy un poco harto de vivir así: atraído o repelido, corriendo en pos de algo o, por el contrario, alejándome de ello todo lo posible. Una existencia que discurre tomando y repudiando termina por resultar agotadora, y me pregunto si no sería posible vivir sin imponer a la vida nuestras preferencias o aversiones. 

Es a esto precisamente a lo que llama la meditación: a no imponer a la realidad mis propias filias o fobias, a permitir que esa realidad se exprese y que pueda yo contemplarla sin las gafas de mis aversiones o afinidades. Se trata de tener el receptáculo que yo soy cuanto más limpio mejor, de modo que el agua que se vierta en él pueda distinguirse en toda su pureza. Sería estupendo ver algo sin pretensiones, gratuitamente, sin el prisma del para mí. Es posible, hay gente que lo ha hecho. ¿Por qué yo no?


Más que uno con el mundo, lo que queremos es que el mundo se pliegue a nuestras apetencias. Nos pasamos la vida manipulando cosas y personas para que nos complazcan. Esa constante violencia, esa búsqueda insaciable que no se detiene ni tan siquiera ante el mal ajeno, esa avidez compulsiva y estructural es lo que nos destruye. No manipular, limitarse a ser lo que se ve, se oye o se toca: ahí radica la dicha de la meditación, o la dicha sin más, para qué calificarla.

Me gusta o no me gusta: es así como solemos dividir el mundo, exactamente como lo haría un niño. Esta clasificación no solo resulta egocéntrica, sino radicalmente empobrecedora y, en último término, injusta. Por difundido que esté vivir persiguiendo lo que nos agrada y rehuyendo lo que nos desagrada, semejante estilo de vida hace de la vida algo agotador. Lo que nos disgusta tiene su derecho a existir; lo que nos disgusta puede incluso convenirnos y, en este sentido, no parece inteligente escapar de ello. Bajo una apariencia desagradable, lo que nos disgusta tiene una entraña necesaria. Por medio de la meditación se pretende entrar en esa médula y, al menos, mojarse los labios con su néctar.



  

sábado, 13 de junio de 2020

Stop 25








Un monje dijo a Joshu:
“Acabo de entrar en el monasterio.
Por favor, enséñame”.

Joshu le preguntó:
“¿Has comido ya tu sémola de arroz?”.

El monje contestó:
“Ya la he comido”.

Joshu dijo:
“Entonces deberías lavar tu tazón”.

                                          Koan  Zen

sábado, 6 de junio de 2020

Ejercicio 20: Yo soy tú


Ejercicio 20
Yo soy tú





Antes de proponerte un nuevo ejercicio, quiero referirme a una distinción que hace la tradición hindú. Esta tradición señala tres “caminos” (margas) para llegar a la “realización” espiritual:

Karma-marga, o camino de la acción desinteresada: este camino pone el acento en actuar sin aferrarnos al éxito o fracaso de nuestra actividad –a partir de las expectativas que nos habíamos hecho-. Este camino purificaría el ego en tanto que no le permite asirse a los frutos de su acción.

BhaKti-marga, o camino de la devoción: este camino parte de la consciencia de dualidad que tiene la persona humana, que se siente diferente y separada de la Divinidad, y que pretende establecer una relación amorosa y de mutuo conocimiento. Supone, por tanto, un Yo y un Tú en diálogo.

Jñana-marga, o camino del conocimiento: este camino parte de la situación de ignorancia radical en que se encuentra el individuo que se cree separado del Absoluto, y que necesitará un proceso de atención y discriminación continuados que le llevarán a disipar el velo de la ignorancia para que aparezca, radiante, la única Realidad, esencial y multiforme, de la cual él también “forma parte”, o mejor, es una expresión individual única.

Este camino pondrá un acento especial en la meditación, entendida como estado permanente de atención y discriminación, que nos haga caer en la cuenta del error que supone dar consistencia de realidad separada a los objetos de nuestra percepción, y que con un constante “neti, net” (“no es Eso, no es Eso”) remita nuestra atención a un “más allá” desconocido, que acabará revelándose como el fundamento de todo y a la vez la expresión creada de este fundamento, constituyendo una única Realidad.

Pasando ya al ejercicio de hoy, explico primero un conocido cuento oriental:

Dice que vuelve el amado a casa de la amada, después de largo tiempo sin verla, y, con el corazón deseoso, llama a la puerta con insistencia.

-          “¿Quién es?” –responde una voz, desde el interior.
-          “Soy yo, tu amado. ¡Ya estoy aquí, después de tanto tiempo!” –contesta el amado con impaciencia.
-          “No puedes entrar” –responde la voz del interior.
-          “¡Ábreme, por favor, que soy yo, y me muero de deseo de verte!”.
-          “No puedes entrar” –recibe por respuesta.

El amado marcha desconcertado, y vuelve a la semana siguiente para repetir el mismo diálogo:

-          “¿Quién hay?”
-          “¡Soy yo! Ábreme, por favor!”
-          “No puedes entrar”.

El amado no entiende nada y, totalmente confundido y desconcertado, decide marchar a digerir su pena en compañía de los ascetas solitarios del bosque, donde se entrega completamente a la meditación durante un tiempo. Pasado el cual, vuelve de nuevo a casa de su amada, donde la escena se repite.

-          “¿Quién hay?”
-          “Ábreme, que soy tu”.
Y al instante la puerta se abrió y su amada lo recibió con los brazos abiertos, diciéndole con ternura: 
“Ahora sí que puedes entrar: aquí no había lugar para dos”.

Este cuento nos da la clave del ejercicio:
-          Comienza, como siempre, con respiraciones profundas y la toma de consciencia corporal…
-          Ahora, respirando suavemente, evoca interiormente la presencia del Absoluto, más allá de toda sensación, pensamiento o sentimiento, y en cada respiración, repite suavemente en el lugar del corazón:

“Soy Tu” –como dirigiéndote a Él afirmando tu no-dualidad con Él. Permanece así el tiempo que desees…

-          Haz ahora un paso más: imagina que tú estás en silencio y que la voz que resuena en tu interior es precisamente la del Absoluto que te dice con inmensa ternura y amor: “SOY TU”. Disfruta de este diálogo el rato que quieras…
-          Posiblemente te verás empujado a entrar en un Silencio que abandona toda palabra, en el que ya no hay un Yo ni un Tu separados, porque el Amor los une en una misteriosa No-Dualidad



RECUERDA: periódicamente, voy presentando nuevos ejercicios en la Página Principal del blog. Paralelamente, y para tenerlos disponibles juntos, los voy dejando en la página DESPIERTO Y ATENTO.










sábado, 30 de mayo de 2020

Cuento 24: No cambies






NO  CAMBIES

Durante años fui un neurótico.
Era un ser angustiado, deprimido y egoísta.
Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara.
Y no dejaban de recordarme lo neurótico que yo era.

Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no acababa de conseguirlo por mucho que lo intentara.

Lo peor era que mi mejor amigo
tampoco dejaba de recordarme
lo neurótico que yo estaba.
Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara.

Y también con él estaba de acuerdo,
y no podía sentirme ofendido con él.
De manera que me sentía impotente
 y como atrapado.

Pero un día me dijo:
«No cambies. Sigue siendo tal como eres.
En realidad no importa que cambies o dejes de cambiar. Yo te quiero tal como eres
 y no puedo dejar de quererte».

Aquellas palabras sonaron en mis oídos como música: «No cambies. No cambies. No cambies... Te quiero...».

Entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo.
Y, ¡Oh, maravilla!, cambié.

Ahora sé que en realidad no podía cambiar hasta encontrar a alguien que me quisiera, prescindiendo de que cambiara o dejara de cambiar.

¿Es así como Tú me quieres, Dios mío?