sábado, 30 de junio de 2018

Stop 6







Exteriormente guardamos silencio, pero interiormente hablamos sin parar. 


En nosotros hablan los impulsos insatisfechos, las necesidades no atendidas; en nosotros hablan las emociones y los estados de ánimo que no han alcanzado el equilibrio; y en nosotros hablan también la vanidad y la ambición. 

El silencio exterior no nos dice si hemos aprendido a guardar silencio interiormente y, en caso afirmativo, hasta qué punto lo hemos aprendido.

sábado, 23 de junio de 2018

Anselm Grün: Transformación

Anselm Grün
Transformación























Transformación no es lo mismo que cambio. Queremos cambiar cuando no podemos aceptarnos tal como somos. Las estrategias de cambio tienen en ocasiones elementos agresivos. Nos irritamos contra nosotros mismos. La transformación, en cambio, es más suave.
Sólo puede ser transformado lo que he aceptado. Por eso se trata de observar y acoger todo cuanto hay en nosotros para presentarlo ante Dios.
La transformación requiere siempre el encuentro. No tengo que realizarla yo solo. Y tampoco la dejo en manos de Dios. La parte que me corresponde consiste en aventurarme con todo mi ser para el encuentro con Dios. Es entonces cuando puede tener lugar la transformación. Nada queda fuera de este encuentro. Por el contrario, tomo conciencia ante Dios de todo lo que todavía se opone en mí a la imagen única y original que él se ha formado de mí.

sábado, 16 de junio de 2018

Cuento 6: La verdadera espiritualidad



LA VERDADERA  ESPIRITUALIDAD


Le preguntaron al Maestro:
«¿Qué es la espiritualidad?».

«La espiritualidad», respondió, «es lo que consigue
 proporcionar al hombre su transformación interior».

«Pero si yo aplico los métodos tradicionales
que nos han transmitido los Maestros, 
¿no es eso espiritualidad?».

«No será espiritualidad si no cumple para ti esa función. 
Una manta ya no es una manta si no te da calor».
«¿De modo que la espiritualidad cambia?».

De modo que lo que en otro tiempo fue espiritualidad ya no lo es.
Lo que muchas veces pasa por espiritualidad 
no es más que la constancia escrita de métodos pasados».


Hay que cortar la chaqueta de acuerdo con las medidas de la persona, y no al revés.





lunes, 4 de junio de 2018

Ejercicio 4: En el presente

Ejercicio 4
En el presente





ESTE EJERCICIO ya estaba incluido en todo lo que hemos hecho. Pero vale la pena dedicarle una atención explícita.

El Padre Estanislao, monje ermitaño de Montserrat, insistía mucho en el hecho de mantenerse en la consciencia del presente. Decía: “La Realidad es puro presente. La mente tiende a proyectarse hacia el pasado y hacia el futuro, y de este modo marchamos de la Realidad. Vivir plenamente es vivir en el presente ahora, simplemente… del todo…”

Cierto que en el proceso de despliegue de nuestro yo individual en el mundo, la proyección temporal es un mecanismo útil que nos permite guardar los aprendizajes de las vivencias pasadas como fuente de experiencia y de sabiduría, de cara al presente y al futuro. I, en el mismo sentido, tener un proyecto flexible de futuro, da dirección y motivación a nuestra actividad y a nuestras decisiones presentes. Pero eso forma parte de la dinámica de los procesos psicológicos del yo individual con el que tendemos a identificarnos exclusivamente.

Si queremos, pues, despertarnos a aquella Realidad que transciende la consciencia del “pequeño yo”, sólo el presente es la clave de acceso. Por eso la siguiente meditación:

Sentado cómodamente haz algunas respiraciones profundas aflojando tensiones cuando expires…,

Toma consciencia de cada parte del cuerpo…

Toma consciencia del cuerpo como un todo…

Permanece respirando tranquilamente, consciente de la respiración…

A partir de aquí pon atención simplemente en mantenerte en la consciencia del presente, y cada vez que te descubras marchando con el pensamiento hacia el pasado o el futuro, vuelve muy tranquilamente a la consciencia corporal, que te reconecta con el puro presente.

Si la mente macha demasiado y quieres alimentarla con algún pensamiento que te ayude a “reenfocarla” o serenarla, puedes decirte interiormente: “Ahora… ahora… simplemente ahora… Yo soy… Yo soy… ahora…” Consciente, no obstante, que eso también son pensamientos, destinados a desembocar o perderse suavemente en el Silencio, el Presente lleno que los ultrapasa.

Sería bueno que, de vez en cuando, a lo largo del día, hicieras un pequeño esfuerzo de atención, simplemente de centrarte en el presente, tanto si estás solo como acompañado, en quietud o en actividad: vivir, en el presente, tan consciente y plenamente como puedas lo que estás haciendo.

Sobre esta cuestión es muy recomendable el libro de Eckart TOLLE, El Poder del Ahora. Una guía para la iluminación espiritual; Gaia, 2007 6ª




RECUERDA: periódicamente, iré presentando nuevos ejercicios en la Página Principal del blog. Paralelamente, y para tenerlos disponibles juntos, los iré dejando en la página DESPIERTO Y ATENTO.





sábado, 26 de mayo de 2018

Stop 5








“Sin que seamos conscientes de ello, juzgamos constantemente a las personas con las que tratamos. Nuestra razón enjuiciadora habla continuamente en nosotros. Si dejáramos de clasificar inmediatamente, juzgar e incluso condenar a los demás, podríamos acceder a la paz interior.”                      

sábado, 12 de mayo de 2018

Cuento 5: La búsqueda del asno








LA BÚSQUEDA DEL ASNO

Todo el mundo se asustó al ver al Mullah Nasruddin recorrer apresuradamente las calles de la aldea, montado en su asno.

«¿Adónde vas, Mullah?, le preguntaban.

«Estoy buscando a mi asno», respondía Nasruddin al pasar.


En cierta ocasión vieron a Rinzai, el Maestro de Zen, buscando su propio cuerpo. Ello hizo que se rieran mucho sus más estúpidos discípulos.



¡Llega uno a encontrarse con gente seriamente dedicada a buscar a Dios!

miércoles, 9 de mayo de 2018

Ejercicio 3: Descubriendo el yo







TE PROPONGO AHORA UN PASO MÁS en el proceso meditativo, asumiendo que has hecho ya un cierto camino en los dos ejercicios anteriores:
Comienza la meditación con las respiraciones profundas…
Toma consciencia ahora del cuerpo, repasándolo parte por parte…
Observa la respiración, tranquila y suave, durante un rato…
Y observando la respiración, como estás haciendo, en la zona del pecho, te propongo que dirijas la atención un poco hacia la derecha: entre el esternón y el pecho derecho, allí donde señalarías para decir “yo”.
Durante unos cuantos días, te sugiero que permanezcas tranquilamente poniendo la atención en este punto de tu cuerpo. Si quieres, porque sientes que te ayuda, puedes repetir, al ritmo de la respiración, como si lo pronunciaras desde este punto mismo del cuerpo: “Yo”…”Yo”…”Yo”…
No se trata, claro, de pensar como soy o qué hago en la vida de cada día, ni siquiera de ponerme trascendente, en el sentido de mi vida, sino simplemente en ser consciente que aquí y ahora, yo soy.
Una vez más, aparecerán pensamientos, imágenes, sentimientos… que tenderán a distraerte la atención. Y una vez y otra, tranquilamente, vas volviendo a conectarla con este punto –el “lugar del yo”- que es como la sede de nuestro centro, aquello que está en la base o en el origen de nuestras decisiones, pensamientos, sentimientos, fantasías, etc.
Es como si cuando te descubres pensando, o sintiendo, o deseando, te dijeras:
“Yo tengo pensamientos, pero no soy los pensamientos. ¿Quién soy yo?
Yo tengo sentimientos, pero no soy los sentimientos. ¿Quién soy yo?
Yo tengo deseos, pero no soy los deseos. ¿Quién soy yo?”
Y la pregunta “¿Quién soy yo? Constantemente te remitiera a un testimonio o trasfondo que está detrás de los pensamientos, sentimientos, deseos, etc., y que no es algo sensible u objetivable, sino la simple consciencia de ser, libre y sin límites.
Hasta ahora estamos haciendo un trabajo de control de la atención, que tiende a estar dispersa, y de aprender a focalizarla en el centro de nuestro ser. Es un trabajo de integración y de centramiento.
Más adelante trabajaremos la expansión interior y la conexión o comunión interior con todos los seres.
Todo y así, pronto comprenderás que querer centrarse en el “yo” es una trabajo bastante estéril, si esperamos que este “yo” se nos muestre como algo abarcable y concreto. Más bien, cuando lo buscamos, se nos escapa y nos convida, imparable, a ir más y más adentro y a expandir más y más los límites interiores que ponemos a este “yo”. Si es este el caso en tu práctica actual, no opongas resistencia y dejar
Te ir en esta tendencia espontanea  de la consciencia a expandirse, porque es hacia aquí que se dirige toda nuestra práctica meditativa.
Antes de acabar este ejercicio, unas palabras referidas al punto físico de concentración, a la derecha del centro del pecho:
En realidad, dicen los entendidos, en la zona del pecho se encuentran tres “modalidades” de corazón: el corazón físico, situado hacia la izquierda; el corazón psíquico, conectado a la afectividad, situado en el centro; y el corazón espiritual, situado más bien a la derecha. Como el Yo profundo está más allá de cualquier punto físico, encontramos que diferentes tradiciones espirituales recomiendan concentrarse en un lugar o en otro: así, la tradición cristiana del hesicasmo, que recomienda la repetición continua del nombre de Jesús, lo hace centrándose a la izquierda, coincidiendo con el corazón físico. Aurobindo, conocido místico y filósofo hindú recomendaba el centro del pecho. En cambio, Ramana Maharsi era partidario de concentrarse en la derecha del pecho.
Para muchas personas, este tipo de meditación les es un camino relativamente fácil y directo hacia el Silencio. En cambio, a otros les resulta excesivamente abstracto y difícil de practicar. Si eres de estos últimos, probablemente te encontrarás más cómodo practicando los ejercicios que comienzan focalizando la atención en algo más concreto que el “yo”.



RECUERDA: periódicamente, iré presentando nuevos ejercicios en la Página Principal del blog. Paralelamente, y para tenerlos disponibles juntos, los iré dejando en la página DESPIERTO Y ATENTO.



sábado, 21 de abril de 2018

Stop 4







“Guardar silencio no significa meramente no decir nada, sino prescindir de las oportunidades de huir y mantenerme tal como soy. Renuncio no sólo a hablar, sino también a todas aquellas ocupaciones que me aparatan de mí mismo. En el silencio me obligo a estar conmigo. El que lo intenta descubre que, en un primer momento, no es agradable. Enseguida hacen acto de presencia todos los pensamientos y sentimientos, emociones y estados de ánimo, miedos y aversiones que podemos imaginar.
A menudo, los primeros minutos de silencio nos desvelan nuestro desorden, el caos de nuestros pensamientos y nuestros deseos. Un caos que resulta doloroso de soportar. Chocamos con las tensiones internas que nos atemorizan. Pero en el silencio no se evacuan esas tensiones. En el silencio descubrimos cómo estamos. El silencio es como un análisis de nuestro estado.”




sábado, 7 de abril de 2018

Cuento 4: El elefante y la rata








Se hallaba un elefante bañándose tranquilamente en un remanso, en mitad de la jungla, cuando, de pronto, se presentó una rata y se puso a insistir en que el elefante saliera del agua.

«No quiero», decía el elefante.
«Estoy disfrutando y me niego a ser molestado».

«Insisto en que salgas ahora mismo», le dijo la rata.

«¿Por qué?», preguntó el elefante.

«No te lo diré hasta que hayas salido de ahí», le respondió la rata.

«Entonces no pienso salir», dijo el elefante.

Pero, al final, se dio por vencido.
Salió pesadamente del agua, se quedó frente a la rata y dijo:
«Está bien; ¿para qué querías que saliera del agua?».

«Para comprobar si te habías puesto mi bañador», le respondió la rata.


Es infinitamente más fácil para un elefante ponerse el bañador de una rata que para Dios acomodarse a nuestras doctas ideas acerca de Él.

sábado, 31 de marzo de 2018

Willigis Jäger: Atención




La atención es el punto de partida y el corazón de todos los caminos espirituales. La vida atenta se basa en el reconocimiento de que la realidad sólo puede experimentarse en el aquí y ahora. La práctica de la atención es indispensable para llegar a tener contacto con esa realidad. Nos enseña a hacer con una presencia total lo que hacemos siempre.

La atención es la práctica más importante y, al mismo tiempo, la más difícil en el camino espiritual; es expresión de la sabiduría suprema, como muestra esta historia zen:

Un hombre preguntó al maestro Ikkyu: “Maestro, ¿puedes escribirme algunas reglas fundamentales de la sabiduría suprema?”. Ikkyu tomó inmediatamente un pincel y papel y escribió: “Atención”. “¿Eso es todo?”, preguntó el hombre. “¿No quieres añadir algo más?”. E Ikkyu escribió: “Atención, atención”. Visiblemente molesto, el hombre preguntó de nuevo si aquello era todo. Entonces, Ikkyu tomó otra vez el pincel y escribió:Atención, atención, atención”.


En el fondo, en el camino espiritual no hacemos nada especial: intentamos llegar al momento y hacernos uno con aquello que en ese momento hacemos. Pero la vida sólo tiene lugar en este instante. La práctica de la atención nos lleva de nuevo al momento. Es una interrupción constante de la actividad del yo. Entonces ya no somos arrastrados por el torrente de la costumbre.

Cada momento de nuestra vida es una comunión con esta realidad primordial a la que hemos dado el nombre de “Dios”. Dios sólo puede experimentarse en este momento. El poeta cristiano Angelus Silesius escribió: “Piensas, oh necio, que verás a Dios y su luz; nunca lo verás si no lo ves hoy”.

El “sacramento del momento” es la capacidad de estar alerta en todo lo que se hace. Por eso, la atención tiene un gran valor en todas las escuelas espirituales. El caminar consciente, ejercicios físicos como los del yoga, el qigong y el tai-chi, los movimientos giratorios de los sufíes, las posturas de oración, todo ello ancla la consciencia en el aquí y ahora.

Nuestra única posición en este mundo es el ahora, en el que se manifiesta esa realidad primordial que llamamos Dios, vaciedad, Brahmán, Alá. Vivir una espiritualidad significa practicar la atención en todas las dimensiones de la vida.

De lo que en última instancia se trata, realmente, es de ser hombre en este preciso momento. Sólo existe el momento. ¡No olvides el momento actual!